jueves, 28 de mayo de 2009

Más que un triplete

Perdónenme ustedes, pero es una pena que el FC Barcelona gane la Copa del Rey, la Liga Española y la Copa de la Champions League en la misma temporada. Por lo menos así lo siento yo. Es una tremenda pena que consiga el triplete (cuadruplete si sumamos el 2-6 al RMadrid, que aunque no se recibe trofeo por ello, para algunos tiene más valor que cualquier título conseguido), una pena que haga la mejor temporada de la historia del barcelonismo y que yo esté en Japón. Ver un partido aquí podría compararse a ver uno en Europa usando el teletexto. Sin ambiente ninguno, sin previas y sin las noticias posteriores. 5 minutos antes del partido esto es lo que se veía en el canal donde daban, nada más y nada menos, la final de Champions...

No sé si alguien habrá adivinado que tipo de programa era, sabiendo que eran las 3:40am. Pues sí, uno de teletienda. Anunciando un sillón vibratorio. No es que no sean un grandísimo invento, pero eliminan toda la emoción del partido. Haciendo que se vuelva repentino el comienzo del partido.

Al final no fuimos todos los que se suponía íbamos a ser. El italiano se durmió, los alemanes tenían el viaje a Kyoto previsto para anoche, no para hoy como pensaba Steven, Mario decidió ausentarse y algún amigo de Yusuke también faltó. Pero bueno, fuimos unos cuantos en el "Lounge B" de la residencia. Yusuke, y yo a favor del Barcelona, Dan en contra del Manchester, Sylvain, que le daba lo mismo y el resto a favor del Manchester. O mejor dicho, a favor de Cristiano Ronaldo. Aquí en los periódicos dicen que es el mejor del mundo, así que la mayoría va con su equipo. Lo comprendo. Todos quieren ir con el equipo que vaya a ganar y para escogerlo se rigen por la filosofía "Oliver y Benji" donde siempre ganaba el que tenía el mejor jugador, aunque el resto fueran paquetes. Lo que creo es que esto les funciona en el baseball, donde siempre que me hablan de dos equipos me explican cual son el mejor jugador en cada equipo, queriendo decir que estos dos serán los que marcarán la diferencia en el marcador. Pero bueno, cada uno es libre de animar a quien quiera. Y al final del partido la mayoría acabó siendo más culé que antes. Creo que nunca habían visto un partido del Barça esta temporada.

De las cosas que me hicieron más gracia era forma en la que se sentaban al llegar. Al principio me sorprendió y quizás fuese casualidad, pero el caso es que me dejaron solo en un sofá. Apelotonándose todos en el otro lado. Excepto Yusuke que se sentó a mi lado. Como dejando claro con quien iba cada uno.

Lo dicho, al final de la primera parte uno ya se había pasado al bando culé y por eso se cambió de sofá. Aquí los tres después del gol de Messi.

Tras los 90 minutos todo termina. Silencio. No hay cláxons, ni petardos, ni barullo por la calle. Será que a las 6 de la mañana no es momento de fiestas... El caso es que me alegré tanto o más que cualquier seguidor blaugrana, pero estoy convencido que prácticamente todos lo disfrutaron infinitamente más que yo. Como se puede comprobar soy seguidor del Barça, me encanta que gane, pero estoy apartado de cualquier fanatismo. Apartado de cualquier problema de insomnio cuando pierde. Pero eso no significa que no me guste hacer de una reunión para ver un partido una fiesta. Así que compré algo de bebida y comida para la ocasión, pero el ambiente futbolero no se crea con cervezas y patatas. No en Japón.

A ver si la próxima vez me pilla por Barcelona...

Un saludo!

Carlos

miércoles, 27 de mayo de 2009

Todo listo

Que alegría, que alboroto... Justo esta mañana he comprobado la página web del pud donde fui con Yusuke unas semanas atrás y... sorpresa! Para el partido de esta noche cobran entrada de 2000 yenes con una consumición. Lo que actualmente vienen siendo 15 euros. Así que se lo he comentado a Yusuke y me ha dicho que se lo ha comentado al manager de la residencia y de manera excepcional nos dejan utilizar el "Lounge B". Una de las salas a disposición de los residentes, pero normalmente sólo hasta las 22:00. Perfecto! Si no me equivoco, seremos bastantes.y puede estar bastante bien. Es decir, todo está listo. Sólo hay que esperar a las 03:45 am, hora japonesa.

Vendrán un par anti-Manchester, alguno pro-Barça y varios amantes del buen fútbol. Hoy puede ser un gran día...

Un saludo!

Carlos

martes, 26 de mayo de 2009

Un día cualquiera

De los días que más tiempo he dedicado al proyecto. De los días que menos he avanzado. Esto empieza a ser tedioso. He encontrado varias cosas que funcionaban mal y entendido el significado de muchas otras que no acababa de tener claras. Pero no es suficiente... En fin, basta de hablar del proyecto. Ya lo tengo bastante en la mente durante el resto del día.

Después de pelearme tanto tiempo con la ANN he necesitado el partidillo de fútbol de hoy. No hay nada mejor, para mí, como correr y chutar el balón. Agotarme. Se apartan los problemas por un momento y el estrés decae sustancialmente. Hoy a vuelto a venir Sawa a jugar con nosotros. Se lo pasó en grande el viernes pasado, su primera vez. Y me sorprendió que es bastante bueno.

En este tipo de días hay poco que contar. Mi rutina va de mi piso a la universidad. Y vuelta al piso. Quizás esas pocas cosas novedosas hacen que disminuyan un poco las ganas de contar algo. Aunque tengo algo guardado para dentro de unos días. No es nada especial, pero seguro que hay gente a quien le hará gracia. Y gente que no. Pero no creo que deje indiferente...

Mientras tanto, un obsequio de parte de Álex. Uno de mis mejores amigos. Nos conocemos desde que empezamos en colegio con 3 ó 4 años y hasta ahora seguimos en contacto. Más que en contacto, manteniendo la amistad. Y sé que no es fácil. Bueno, también están Cristian y Sergio. Pero no exactamente lo mismo. Sergio sigue siendo un gran amigo, pero hace algún tiempo nos distanciamos y perdimos un poco el contacto. Algo muy normal. Y Cristian... jejejeje, también lo conozco desde que eramos enanos en el colegio. Pero hubo una época de distanciamiento. Actualmente es de los verdaderos amigos que cuentas con los dedos de una sola mano. Bueno, que me pierdo. El caso es que hace tiempo pedí que me sugirieran canciones para levantar el ánimo y a este descerebrado, entre otras cosas, esto es lo que me propuso:



Sinceramente, está enfermo... Pero me reí un rato. A parte de ésta hay otras grandes joyas que he preferido guardar, como "Juanpa y la Raja" o la bienconocida cabra.

Un saludo!

Carlos

lunes, 25 de mayo de 2009

Entrenando la ANN

Lo peor que podía suceder con el entrenamiento de la red neuronal artificial (ANN: Artificial Neural Network) ha pasado. Después de perder bastante tiempo en el laboratorio me he puesto seriamente con el proyecto. Y finalmente he terminado de crear el algoritmo (no excesivamente complicado) que debería entrenar a la red a partir de los cuestionarios obtenidos hace unos días. Este tipo de algoritmos, dentro del campo de la inteligencia artificial, van aprendiendo por si solos a partir de datos donde se conoce el resultado (de ahí las encuestas). Es decir, sabiendo lo que ocurre en una serie de casos, al final, debería ser capar de predecir el resultado en otros casos con una cierta fiabilidad.

Tras ir ayudándome de varias fuentes en Internet y terminar esta parte del programa me he dispuesto a comprobar los errores. Normalmente suelen aparecer decenas o centenas de ellos. La mayoría absurdos que se solucionan rápidamente. Por lo menos es lo que me pasa a mí cuando me pongo a programar. Pero esta vez no ha aparecido más que un error. Segundos después ya no había errores. Lo he ejecutado y ha finalizado sin entrar en bucles infinitos. Sin hacer cosas raras. Parecía que funcionaba... Por una parte estaba contento, pero por la otra no podía evitar sentirme receloso. Estas cosas no suelen salir tan fácilmente. Así que he empezado a curiosear los valores que manejaba el programa. En teoría, el entrenamiento termina cuando la suma de errores es menor que un valor establecido por el diseñador, en este caso: yo. ¿Cual era la suma de los errores? "-1#.0" Lo que me temía, ni siquiera empezaba el entrenamiento. Steven me ha echado una mano un momento y hemos solucionado unos problemas no detectados por el programa. Por fin ha empezado a mostrar valores para la suma de los errores. Números reales. Pero esta vez el problema era peor. En lugar de ir disminuyendo paulatinamente hasta acercarse a cero, los valores se mantenían en varios millones. Vamos: un desastre. Porque este tipo de problemas no son debidos a errores de confusión, son errores de base en el algoritmo. He leído algo respecto a este tipo de problemas. diciendo que probablemente el sistema encuentra una solución parcial, que no es la global. Por lo tanto, no válida. He encontrado ideas para solucionar el problema, pero todas filosóficas. Inútiles. Por lo menos hasta que encuentre la manera de traducir "sacudir el sistema" al lenguaje matemático...

Mañana, que parece que será un día largo, me pondré seriamente en el laboratorio. Aquí, en casa, no tengo todo lo necesario. La verdad es que estaba teniendo demasiados progresos últimamente, ya iba tocando un alto en el camino. No porque quiera, sino porque suele ocurrir.

Descargué hace días la discografía de Ray Charles. Últimamente lo estoy escuchando bastante. Esta canción en particular me da bastante energía. Sobretodo a medida que llega el final.



Un saludo!

Carlos

domingo, 24 de mayo de 2009

Oktoberfest

Curiosamente, en Japón, se celebra en mayo y no en octubre como su nombre indica. Oktoberfest. Tal vez es porque intentan asegurar buen tiempo para festival, o quizás porque no hay ninguna fiesta por estas fechas... No lo sé.

Se trata de un festival en el que básicamente se va a beber cerveza. Aunque con unos precios algo abusivos. Así que la táctica que tomamos la mayoría de los jóvenes fue parecida. Ir a un conbini y comprar cerveza japonesa y beberla con el resto de la gente en el parque de Hibiya. Yo llegué con Sylvain y Dan a eso de las 4. Junto con algunos chicos que nos encontramos en la estación de la residencia de Shimoda. Los tres nos fuimos del parque a los 3 minutos en busca de algún sitio para comer algo. Las salchichas alemanas se salían un poco de presupuesto. Así que acabamos en un "Fresh Burguer". Al poco de volver al parque nos encontramos con los alemanes Tim, Steven y Benjamin; y el austriaco, Robert. Iba con su atuendo para la ocasión. Un chico muy previsor, porque se lo trajo desde Austria.

El festival no ocupa una gran extensión de terreno, por lo que fue muy fácil encontrar a Job y sus dos amigas y a Francesco, quizás en único italiano en Japón... Está un poco frustrado porque aún no ha conocido a ninguno desde que está aquí. Le dije si le apetecía venirse a saludar a los alemanes que estaba al lado en una mesa y al final acabamos pasando la tarde con ellos. Nada más llegar, ellos y sus compañeros japoneses, nos hicieron hueco y nos ofrecieron bebida. No supimos decir que no... Y luego no supimos irnos de allí. Por lo menos yo me lo estaba pasando bastante bien.

Cada cierto tiempo venía alguno de ellos de un conbini, de alguna tienda o del McDonalds con bebida y comida. La verdad es que me acabé encontrado mal por no pagar absolutamente nada. en teoría me hubiera tocado ir a comprar algo, pero ya se nos hizo de noche y me fui. Pensando que a mí no me hubiera sentado mal que alguno no pagase, no fue un gran trauma. La próxima vez empiezo pagando yo y listos. No hay problema.

Sylvain me propuso un plan en Hiyoshi y Mario otro en Shibuya. Me apetecía quedarme con Mario, pero la otra opción parecía más barata y después de lo que me gasté la semana anterior, preferí tomármelo con calma. Así que para Hiyoshi, donde en el campus tocaban unos chicos de Keio. Amigos y conocidos. Al final la gente se repartió para la cena. Sylvain y yo nos apuntamos a opción más barata: la terraza de Nek. terraza con habitación, donde vive a cambio de limpiar el karaoke de las plantas inferiores, que actualmente está apagado o fuera de servicio.

Éstos son Zach y Nick. Al principio éramos 8. Al final entre unos que se fueros y otros que vinieron, unos 17. No lo tengo muy claro.

Introdujimos a la mayoría en el famoso y barato mundo de calimocho. Al principio lo miraban con recelo. Al final eran ellos los que fueron a comprar más vino y cola. Tal vez el próximo día les muestre el elitista mundo de la sangría...

De repente cayó un chaparrón de 7 minutos. Así que nos metimos como pudimos en la habitación de Nick hasta que aflojó. Donde descubrimos el sillón masajeador que tiene. Los que los probamos nos quedamos maravillados. Él dice que ya estaba allí cuando llegó. Y yo ahora entiendo porqué siempre que voy a un centro comercial donde tienen de estos sillones de muestra hay siempre japoneses durmiendo en varios de ellos.

Fue divertido. Mucha gente maja y muy buen rollo. Cerca del amanecer la terraza empezó a vaciarse de gente. Sylvain se quedó algo más que llegó y hoy me ha contado que los que quedaron empezaron a quedarse dormidos. Vamos, que no me perdí mucho.

Un saludo!

Carlos

viernes, 22 de mayo de 2009

Vigila a tu hijo

Poco que contar... Bastante expresivo de lo que puede ocurrir si no vigilas al bebé. No tengo muy claro si estos carteles se encuentran también fuera de Japón. Pero si están aquí es porque seguro que a alguien se le cayó el niño y se quejó...

Un saludo!

Carlos

jueves, 21 de mayo de 2009

ブラじゃない (Bra janai!)

Al final las circunstancias hicieron que acabara en el laboratorio anoche a las 12. Cuando me di cuenta Job se había ido del piso. Estaba solo. Aburrido. Y sólo estaba hablando con Shiba por el messenger. Estaba leyendo cómics. Es decir, pasó la noche en el laboratorio por gusto. O por asegurarse que no llegaba tarde esta mañana. Así que me acerqué a un conbini a por provisiones y les monté una fiesta improvisada de una hora. Para 3. La verdad es que nos lo pasamos en grande. Y de las cosas más importantes: por fin descubrí quien es el individuo dibujado en la esquina derecha superior de la pizarra del laboratorio. Stephan. Es el personaje de una serie de animación japonesa (Golden Eggs). Está siempre con las pesas encima, comiendo y bebiendo proteínas y llevando algo parecido a un sujetador. Anoche me reía a carcajadas. Y hoy con Sawa en el gimnasio más de lo mismo, imitando a Stephan.



Cuando me fui Shiba se quedó leyendo cómics hasta las 6 y media. Sawa estaba con el puntillo, así que se acostó. Como me dijo Judith (desde Suecia) al llegar del lab, ¿quién necesita enemigos teniendo amigos como yo que les molestan a la hora de trabajar como hice anoche? jajaja. Quizás tiene razón, aunque a los chicos los vi muy agradecidos de que hubiera ido a hacerles una visita.

El día ha sido de lo más tranquilo y relajado. Aunque ha habido algo que me ha sorprendido de manera desproporcionada cuando he estado hablando con Sakiko. No por la conversación en sí que he tenido con ella, porque Luis ya me había comentado algo parecido referente a otras chicas. Lo que me ha sorprendido es que este tipo de comentarios vengan de una chica como ella. Bajo mi punto de vista era de las chicas menos influenciadas por la sociedad japonesa. De las que hubiera dicho que tenía más personalidad que la media. Pues resulta que me estaba explicando que mañana era la fecha límite que tenía para entregar un informe sobre el proyecto en el que está trabajando. Ya que tiene una conferencia en unos meses en San Diego (Estados Unidos), dónde presentará sus estudios. Comprendía que estuviera nerviosa porque no le acababa de funcionar el programa. Pero de repente me dice muy contenta que hoy a las 7 tenía clase de cocina. Entonces empecé a oler por donde iban los tiros, aunque no esperaba que la conversación acabase como ha acabado... Así que le he dicho que se salte la clase de cocina, que sería lo mejor para su proyecto. La respuesta a sido que no, que no sabe cocinar y debe aprender. A lo que le he preguntado si realmente era más importante que la presentación del informe. Ha dicho que sí. Ahí no sabía si se estaba quedando conmigo o estaba hablando en serio. Así que le he preguntado que por qué era tan importante, que para qué necesitaba saber cocinar. Pues ojo con la contestación: "para ser una buena esposa". Entiendo que las explicaciones que me pueda dar en inglés no son ni mucho menos las que podría dar en japonés, por lo que ha sido directa y sin rodeos. Me lo olía, pero aún así me he quedado sin palabras. Por lo visto es bastante común, por parte de la mujer japonesa dejar su vida para convertirse en ama de casa. Sin importar hasta donde haya llegado. De esa manera, su futuro marido podrá dedicarse 100% a la empresa, la cual le dará un aumento de sueldo y muy posiblemente también un ascenso, únicamente por el hecho de haberse casado. No sé si es porque es algo distinto que en Europa, pero me desconciertan estas cosas.

Un saludo!

Carlos

miércoles, 20 de mayo de 2009

11 horas y media

No soy de los que se me olvidan las cosas. Entendiendo como cosas a las llaves de casa, del coche, el móvil o ponerme los zapatos antes de salir de casa. Pero en los últimos 3 días se me ha olvidado dos veces la cartera. La primera al ir a Shibuya, que entre que Dan me pagó el tren y Steven la cena, lo acabé arreglando. La segunda anoche. Alegre me fui a jugar a fútbol dejándole la cartera y la memoria USB en el escritorio del laboratorio. Y esa noche había quedado para cenar por un lado con Luis y Job se apuntó después. Me daba pereza volver al laboratorio, aunque no me hubiera llevado más de 20 minutos.

Llevábamos tiempo, Job y yo, queriendo ir a un Shabu-Shabu. Así que le propusimos a Luis. Al final se lió tanto la cosa que acabamos cenando en un chino: Job, Luis, Mario y yo. No sin antes esperar un rato a Luis en la famosa bola de la estación de Hiyoshi, a deseo de Mario.

Después de la cena nos tiramos un buen rato en el parque de al lado de la residencia. Yo debía prepararme un poco la presentación de hoy. Pero me seguía dando pereza ir a por la memoria a la universidad. Me apetecía más estar a aire libre.

En cuanto al día de hoy en el laboratorio. Poco que contar. A parte de que por mi parte la presentación ha ido especialmente bien. El profesor ha quedado más que satisfecho con mi trabajo de las 2 últimas semanas. Eso es que voy por el buen camino. Steven me ha felicitado. Decía que parecía un profesional del tema. Ya le he comentado que el truco es poner muchos números y comentar los que parecen interesantes. E ir suficientemente rápido como para que nadie se entere y no se atrevan a hacer preguntas.

Por otro lado, debo comentar el récord histórico que hemos batido hoy Steven y yo de 11 horas y media desde que hemos entrado a las 9 menos cuarto, hasta que nos hemos ido a cenar a las 8 y cuarto. Pero tenemos excusa. No somos tan buenos estudiantes. Y menos yo, que parte del tiempo lo he pasado viendo unos minutos de Buenafuente y algún capítulo de "Bleach" (sin contar lo necesitado para leer la prensa internacional, contrastando información con diferentes periódicos). 11 horas dan para mucho. Cerca de las 4 y media nos han preguntado los del laboratorio si nos íbamos a comprar unos helados con ellos. Por supuesto hemos ido con ellos. El verano ya está aquí (hoy). Mañana quizás llueva.

Pues al volver de comprar los helados, Shota nos ha preguntado si nos apetecía ir a cenar con ellos. No teníamos plantes. Y todas estas reuniones sociales nos encantan. Así que hemos aceptado la invitación. Luego me ha comentado Steven, que justo cuando nos han dicho si queríamos un helado se estaba planteando irse a casa, igual que yo. Pero como esperábamos que la cena fuese a eso de las 6 como muy tarde hemos estado esperando. Y lo de siempre, cuando llegan las 6 aguantas porque como muy tarde cenaríamos a las 7 y a las 7: más de lo mismo. Ha valido la pena, porque hemos conocido un sitio al lado de la universidad, que me cruzo cada día en el camino casa-lab/lab-casa, bastante bien de precio y bueno. Hemos ido 5: nosotros dos, más Shota, Shiba y Sawa. Tercera noche que ceno ramen y hoy me han dicho que no es demasiado bueno en grandes cantidades... Supongo que como todo.

Al despedirnos ellos se iban al laboratorio de nuevo. Shiba y Sawa superarán hoy nuestro récord de largo. Tienen que acabar una presentación para mañana y no acabarán antes de las 12 y pico. Así que perderán el tren y harán noche en el laboratorio. Con un buen par. Me estoy planteando acercarme un rato ahora a hacerles una visita con unas cervezas. Por amenizar el rato. Pero no lo acabo de tener claro...

Un saludo!

Carlos

lunes, 18 de mayo de 2009

La gripe ya llegó

Todo empezó a ir mal ayer. Repentinamente mi teléfono móvil, el de número español, se apagó. Y no se quiere volver a encender. Un misterio. Y es una gran pena, porque el motivo por el que lo mantenía en funcionamiento era por un juego que me entretenía en momentos de intimidad... Ahora tendré que buscar otra distracción mientras cago (¿alguien usa otra palabra?).

Por la noche pasé horas hablando con Natalia. Hacía años que no hablaba con ella. Hay que ver lo mucho que ha cambiado nuestro grupo de amigos. Y todo en cosa de 5 ó 6 años. Y hay que ver lo poco que cambia la gente. Cambian nuestras situaciones y amistades, pero en el fondo, nosotros solemos ser los mismos de siempre.

Y por la mañana, cuando ya me he cansado de dormir 5 minutos más. Y cinco minutos más. Y cinco minutos más... Me he ido hacia la universidad. Todo indicaba que sería un lunes cualquiera. Pero exceptuando los primeros compases, todo ha sido relativamente negativo.

Empezamos con lo bueno. Al poco de llegar, los chicos del laboratorio han empezado a desenvolver un pastel. Hoy era el cumpleaños del profesor.

Esta vez no hemos cantado, pero el resto del procedimiento ha sido similar. Foto soplando las velas. Foto comiendo directamente del pastel con el tenedor. Foto comiendo la chocolatina con su nombre. Y foto hablando. Hay han guardado la cámara. Yo he seguido tomando fotos con la mía.

Después de haber estado Steven y yo hablando durante la comida de cuando iríamos a comprar a Shibuya material para el viaje de este fin de semana él recibió un correo. Era Tim, del laboratorio adjunto, que también venían al viaje. Por lo que se ve la "swine influence" (pig flu, gripe A, gripe porcina, o como se le quiera llamar) ha entrado con fuerza en Japón. Unos 100 casos detectados en menos de una semana. Por eso, como medida cautelar (supongo), Keio University ha decidido cancelar todos los viajes a partir de hoy. Y la verdad es que no lo entiendo. No comprendo esto de actuar por sistema, sin evaluar las situaciones. ¿De verdad creen que la solución es anular todos los desplazamientos? Sinceramente no lo creo. Estamos en una universidad, por lo tanto, lleno de estudiantes. Y por lo visto, uno de los tipos de individuos más afectados por la gripe. Cientos de estudiantes encerrados entre universidades y residencias. Actualmente nos encontramos a decenas de kilómetros de los casos encontrados más cercanos (en Shinjuku) y a cientos de los núcleos de Osaka. Si alguien está interesado en echar un vistazo a un mapa con la localización de los casos de la gripe actualizados que visite esta página: http://flutracker.rhizalabs.com/. Hace un rato me ha dicho Job que han detectado un caso en la residencia de Shimoda, a unos 20 minutos a pie desde la nuestra. Un estudiante. No he contrastado la información, pero podría ser. No sé en que piensan a la hora de cancelar tan alegremente los viajes, pero, realmente, pienso que estamos mucho más seguros en un hotel de montaña, rodeados de animales y bosques y algo más alejados de la densidad de población de Tokyo. No es que esté en contra de las medidas cautelares. Y tampoco quiero frivolizar acerca de este tema. Pero no creo que ésta sea una muy buena idea... Por lo visto en varias universidades de Tokyo circula la información de que en el momento de que se detecte un sólo caso en un estudiante suspenden automáticamente las clases. Cierran la universidad hasta nuevo aviso. Esta medida no la veo del todo mal, puesto que realmente una universidad puede convertirse en un punto de alto riesgo de contagio. En fin... ¿Qué puedo hacer al respecto?

Al respecto tomaré la opción alternativa a este fin de semana. Arriesgándome a contraer la gripe seguramente me vaya a una fiesta en Hibiya Park el sábado, en el centro de Tokyo; y a la playa el domingo, cerca de Yokohama, siempre que haga buen tiempo.

Al llegar al piso he descubierto nada más entrar que algún vecino ha estado cocinando pescado. ¡Qué bien! Justo hoy que había dejado la ventada abierta de par en par, para que se secara una sudadera... Está seca, pero apesta a sardina.

Y como no todo ha sido malo hoy, lo bueno lo dejo para el final. No soy rico. Vaya novedad... ¡Pero por fin me han pagado lo correspondiente a mi beca! Por fin podré dejar de sacar dinero con mi tarjeta española y por fin dejaré de pagar comisiones.

Un saludo!

Carlos

domingo, 17 de mayo de 2009

Entre Hiyoshi y Shibuya

Por fin llegaba el viernes. Tras la monotonía de toda la semana esperamos con ganas la llegada de la víspera del fin de semana en mi laboratorio. Exceptuando algún día, suelen ser bastante interesantes. No tenía ningún plan especial, pero acabó siendo un viernes bastante interesante. Fue interesante como se fueron enlazando los acontecimientos.

Al ser viernes, a las nueve en la universidad, había reunión de laboratorio, donde algún exponen lo que están trabajando. Acabó antes de lo normal. A las 10 ya estábamos en el laboratorio de nuevo. Pero antes de eso, nos hicimos la foto de grupo. Nos podían haber avisado... Al menos me hubiera afeitado e intentado no ir con la cara de sueño. Era curioso como nadie quería ponerse en primera fila. así que medio nos obligaron a Steven y a mí a ponernos delante.

Como llegamos tan pronto y algunos tenían algún que otro plan, nos fuimos a comer a las 11 y poco. Y a la 1 ya estábamos Nakatoshi y Sawa de camino al gimnasio. Nakatoshi es el que está sentado a mi lado y Sawa el que está dos filas detrás de mí con camiseta lila.

A las 4 empezaba el partidillo de fútbol. Así que poco hice de mi proyecto... Pero bueno, no me preocupa, los últimos han sido bastante productivos.

Ese fue el primer día que coincidimos Steven y yo en el campo de fútbol. Siempre que iba uno, el otro no podía. También la primera vez que coincidí con Mario, que llegó una hora más tarde. Es curioso como está organizado el "Club" de fútbol. Realmente no es un club. Dan, un chico americano, abrió un grupo en Facebook llamado "Yagami Soccer" en el que cada lunes y jueves envía un correo a todos los que estén unidos al grupo avisando a que hora comienza el partido los martes y viernes. No pide ni dinero, ni solicita asistencia. Quien quiera ir, es bienvenido. Cuando quiera. Se sabe que desde la hora de comienzo suele durar 2 horas, así que cada uno va y viene cuando le apetece. Ese es el motivo por el que comenzamos a jugar 4 contra 4 y acabamos teniendo que utilizar suplentes, porque no cabíamos en el campo. Al final, los que empezamos, estuvimos jugando más de 3 horas y media. Entre el gimnasio, el fútbol y las heridas-llagas-rozaduras en los pies de las nuevas botas de fútbol, aún sufro las consecuencias...

Al terminar Mario me preguntó si tenía planes. Y como no los tenía fui con él y Dan a un pub cerca de la estación. Después de una merecida ducha. Era una fiesta de despedida a un chico que se volvía a Estados Unidos, aunque me dijo que no hacía falta que le conociera, que podía ir de cualquier modo. No me gusta ir demasiado a donde no me invitan, pero según se mire, Mario y Dan me invitaron. La verdad es que estuvo muy bien. Conocí a mucha gente interesante. Un ambiente amigable. Y muy abiertos. Me gusta que nada llegar y ver que soy nuevo te den conversación, pero no porque haya que hacerlo, se veía que lo hacen con gusto.

El de antes es Dan jugando con un caramelo. Y el de abajo es Mario hablando con Mai. Ya casi al irnos del "Hub".

Al rato de llegar apareció Sylvain. Un chico de Toulouse que habla castellano. Lo conocí por primera vez en el partido que jugué un domingo con los de la residencia. La verdad es que es un chico muy majo. Como Dan se fue algo antes que nosotros, Mario, Sylvain y yo nos fuimos a cenar cuando la fiesta se acabó. Al volver a la residencia, después de que el francés se fuera a dormir, Mario y yo nos quedamos un rato en el parque de al lado. Pero mientras íbamos nos encontramos con Eric. Quien nos comentó que al día siguiente tocaba con su grupo en Hiyoshi. Mario no podía ir, pero a mi la verdad que me apetecía verle tocar el violín. Muy agradecido me dijo que le encantaría que fuese. Al poco apareció Job con Sam y Yosuke, que se iban a beber algo. Como Mario me informó de la existencia al día siguiente de otra fiesta, preferí no gastar más ese día... Al final nos dieron casi las 2 en el parque. A nosotros las 2, a Dan algo menos, que apareció por allí algo después de que llegásemos a los columpios. Me lo paso bastante bien con estos chicos. Pero más que eso, es que me siento a gusto.

Al día siguiente. A medio día. Fui con Mario a desayunar, que se ofreció a acompañarme a donde tocaba Eric antes de irse a Shibuya. Yo no lo sabía. Luego resulta que el edificio era el mismo que el del gimnasio. Y suerte que llegamos pronto. Adelantaron la actuación de Eric. Suerte porque nos hubiéramos perdido los 20 minutos que tocó y suerte porque si hubiera sido a la hora prevista, Mario hubiera tenido que perdérselo. Gravé algún vídeo, pero la mala calidad de sonido de la cámara hace que pierda mucho la actuación. Eric es el de rojo con violín.



Como no tenía nada interesante que hacer hasta la noche y había visto conectado en el messenger a Shiba con la frase de "en el lab" y de Hiyoshi a Yagami hay 5 minutos, decidí acercarme un rato al laboratorio. Sólo estaba Sakiko. Y suerte. Por lo visto Shiba se había olvidado desconectarse y llevaba un día entero en messenger. No estuve demasiado, lo necesario para hacer cosas bastante provechosas en mi proyecto y estar un rato hablando con Sakiko. Ella y Shiba tienen que ir a San Diego a dar una conferencia de los que están estudiando el próximo agosto. Y la chica está que se tira de los pelos. Cuando me hablaba del tema notaba los nervios que tiene. Después de hacerle perder un poco el tiempo volví a casa. Me puse a limpiar (lo que hace no tener demasiado que hacer...). Llamé a dan para saber cuando iba a la fiesta y a las 7 estaba donde habíamos quedado. Al lado del parque.

Resulta que era una fiesta de cumpleaños de uno de los chicos franceses de la residencia, Florian. Yo no lo conocía, ni había recibido la invitación para la fiesta. Pero Mario me repitió mil y una veces que no importaba. Y la verdad es que no importaba. De los 40 que éramos en total, solo unos 20 recibieron la invitación y éramos unos pocos los que no lo conocíamos. Ahora ya si que sabemos quien es. No puedo decir mucho de él, porque sólo tengo una primera impresión y desde que estoy en Japón tiendo a fallar con ellas.

La fiesta era en una sala de un karaoke en Shibuya. Una de las salas grandes. Los pasillos no eran el tipo de pasillo que uno asocia a un karaoke. Pero al entrar en la sala impresionaba. Manteles rojos, sillones color blanco roto, tres pantallas gigantes y planas, espejos, altavoces profesionales, surtidor de cerveza y todo listo para empezar.

Eran 3 horas de bebida gratis (por un precio estipulado podías beber todo lo que quisieras... sólo el agua es gratis). E iban trayendo algo de comida. Me equivoqué al sentarme con los alemanes en la mesa... Éramos 5: Steven, Tim, Ben, Günter y yo. Bueno, Günter (si se escribe así) es austriaco, pero de la parte alemana. La comida se acababa antes que en las mesas de 8. Y siempre estábamos esperando más comida. Jejeje Parecíamos unos muertos de hambre.

Para nosotros no era suficiente comida y quizás por eso algunos acabaron algo mal. Alguno peor que mal... jajajaja. Es lo que ocurre cuando no te importa que no haya mucha comida. Que bebes como loco y sin censura.

Aunque tuve la ocasión de cantar algo, la verdad es que no estaba suficientemente animado como para cantar. Así que me limité a escuchar, que no es poco... si lo hicieron los alemanes. Luftballon.

Creo que fue uno de los momentos álgidos de la cena. La gente cantando en alemán. O intentándolo, que no es fácil.

La cena no estuve nada mal. Quizás un poco caro para lo que hubo. Pero claro, Steven y yo no podíamos evitar comparar la cena de anoche con la que tuvimos hace unos días con los chicos del laboratorio. Que seguramente es de lo mejor que se puede conseguir y el cumpleaños salía un poco perjudicado en la comparación. Pero me lo pasé muy bien.

Al final la gente cantó el "We are the champions", quizás presagiando lo que ocurriría unas horas después...



Tenía ganas de salir por Shibuya anoche, pero ni Mario, ni Dan, ni los alemanes se quedaban. Así que prefería volver con ellos a Hiyoshi. No es que tenga nada en contra de los que se quedaron de fiesta, si es que se quedaron. Pero no tengo tanta confianza.

Aunque llegando a Hiyoshi me llamó Sylvain. Que estaba en Shibuya, que me fuera con él. Ya me podía haber avisado algo antes... Estaba cansado, pero tenía ganas de ir. Así que corrí hasta el piso a por mi cartera, que me la había olvidado (Steven pagó por mí los 3500 yenes de la cena) y corrí de nuevo a la estación para coger el último tren a Shibuya. Tras preguntar a varias personas como llegar al "Atom" y que uno acabase acompañándome a la puerta, me encontré con Sylvain y sus amigos de la residencia de Shimoda. Antes una chica me ofreció con cara juguetona y voz sensual un "massaji". Fui a preguntarle por la discoteca pero ella se me adelantó. Aquí no son tan directas como en las inmediaciones de mi universidad en Barcelona donde dicen: "20 francés, 30 completo". Aquí te sugieren un masaje, que posteriormente se convierte en lo que surja. Me han explicado no pueden ofrecer sexo explícitamente. Ofrecen otros servicios, como haciendo ver que si algo surge es porque la chica ha querido y así no puede considerarse prostitución. Los alemanes me contaron que la noche anterior, una chica les ofreció algo así, pero añadiéndoles que podrían hacer fotos. Jejeje. Me hace gracia. Igual que la que encontré anoche era la que se encontraron los alemanes. En medio de Shibuya, sin ninguna pinta distinta al resto de chicas de la calle, quizás incluso más tapadita que las demás. Pero según tengo entendido, es a lo único a lo que puede aspirar un extranjero en Japón. Los gorilas de los locales "especializados en masajes" no permiten la entrada a no-japoneses. Todo esto es a modo de información... Si alguien busca un paraíso sexual para pasar unas vacaciones, no es Japón. A no ser que se tenga mucho dinero. Entonces cualquier país servirá.

La discoteca no estuvo mal del todo. Tampoco estuvo muy bien. La verdad es que para las molestias que me tomé para llegar, podría haber sido algo mejor. Una discoteca de 3 plantas, cada una con un ambiente diferente. Como discoteca está bastante bien. Aunque por lo visto, según me dijo Sylvain, cada noche es diferente. Van cambiando los estilos de música según el día y el la planta. En fin, cerca de las 4 y cuarto nos fuimos a desayunar. Y a las 5 cogimos el primer tren hacia Hiyoshi.

Después de pasar todo el domingo durmiendo. Y comer. Me he sentado después de 3 días a escribir. 3 días en una entrada...

Un saludo!

Carlos

jueves, 14 de mayo de 2009

Sin beca, pero con ordenador

Esto ya empieza a parecer cachondeo. Ayer recibí un correo electrónico desde la oficina de relaciones internacionales de mi universidad. ¿Qué decía? Pues que no pudieron extraer lo correspondiente a los meses anteriores de mi cuenta porque no había fondos. ¡Pues claro que no hay dinero! Según ellos deberían haberme ingresado la beca el mes pasado. Que tengo que pagar en efectivo como muy tarde la semana que viene.

Al principio no me preocupé demasiado, porque Steven me va diciendo que no la ha cobrado aún. Pero él no ha recibido el mail de morosidad y la cuenta hace un par de días que no la comprueba... Algo muy raro.

No es que vea mal que tengamos que pagar el alojamiento. Llevamos casi dos meses y no hemos pagado ninguno de ellos. Pero son ellos los que pusieron las normas. Se encargaban de pedir las becas, se aseguraban de que tuviéramos cuenta en un banco japonés, se quedaban con el número de cuenta y se aseguraban de cobrar el alojamiento cada mes. Como ya sabían, tardarían un poco en pagarnos la beca, por ese motivo retrasaron la fecha del cobro. como diciendo: sabemos que tendrás dinero, ya nos encargamos de cobrarlo. Y es que este procedimiento sólo lo siguen con los que cobran la beca. A mi compañero le hacen ir a pagar cada mes.

Y es eso lo que me da mala espina. ¿Por qué ahora tienen prisas en cobrar? ¿Hay algún problema con el dinero? mmmmmm. No me gusta. La verdad es que iba a venir sin ninguna ayuda. Pero si me conceden el dinero, no me digan ahora lo contrario. Porque muchas de las decisiones que he tomado al venir a Japón hubieran sido diferentes...

En realidad no creo que me la hayan denegado. No tendría mucho sentido, ahora. Pienso que se habrán retrasado con el pago, simplemente. Y desde la residencia le están reclamando lo que es suyo. Y veo normal que lo reclamen.

Más vale que deje de pensar en cosas que no tengan mucho que ver con mi proyecto, porque no es que esté en un buen momento. Por fin comprendo todo lo que me decía el profesor. A costa de no avanzar nada en el proyecto, pero ahora entiendo las intenciones. Mañana cerraré el plazo de aceptación de encuestas, pero porque voy a empezar a utilizarlas ya. Aunque si alguien me envía alguna tarde, no será en vano. Para realizar el análisis factorial utilizaré las que tenga mañana. El entrenamiento de la red neuronal lo haré de aquí a unos días y podré añadir todas las nuevas.

Ante todo, quiero agradecer a todo el que ha perdido tiempo contestando las encuestas. También al que haya tenido la intención y no haya podido. Comprendo el tiempo que suponía hacerlas. Y a los demás... jejejeje. La verdad es que esperaba bastantes menos contestaciones de las que he recibido. Estoy contento.

Ya no tengo que seguir cargando con mi portátil a la universidad. Por fin les ha llegado la clave de Windows y por fin puedo volver a utilizar mi ordenador del laboratorio. No puedo escuchar música, ni ver series, ni ver vídeos en YouTube, ni nada que utilice audio. Es una pena, pero una suerte para mí, nadie se imagina la de tiempo que he perdido estas dos semanas...

Hoy les he llevado las fotos de la fiesta de la otra noche. Ha sido muy gracioso, porque algunos de ellos no se acordaban de que estuvieran en las fotos. Son la hostia estos chavales...

Hace tiempo un amigo me dijo que cuando estaba un poco decaído escuchaba a Huecco para subirse el ánimo. Antonio. Que aunque no me haya contestado a la encuesta, no se lo tendré en cuenta. Seguramente me la acabe enviando, pero como todo lo que hace: tarde. jajajaja. El caso es que llevo algún tiempo conociendo canciones de este caballero y no está nada mal.



...los minutos se marchan!

Un saludo!

Carlos

miércoles, 13 de mayo de 2009

Lab Drink Party

Debo retractarme de todo lo que opinaba acerca del tipo de fiestas japonesas. Como todo, tienen sus pros y sus contras. Pero cada vez encuentro más pros. Al principio me parecía extraña la excesiva organización. El saber antes de empezar cuando va a acabar. Todo completamente previsto. Pero viviendo aquí me doy cuenta que es así como están preparados para vivir.

A lo que ellos llaman fiesta yo lo llamo cena. Pero con alguna diferencia. Si se dice que a las 7 en "GB's Cafe", es a las 7. Porque a esa hora se ha reservado. De 7 a 9 exactamente. Ni un minuto más, ni un minuto menos. Y la explicación de que las cenas duren dos horas, ni más ni menos, es porque acuerdan una especie de barra libre con comida durante ese tiempo. Puede parecer que se trata de ir a un restaurante a pillarla gorda. Y así es... Esa es la finalidad, por lo menos de mis compañeros de laboratorio, cuando organizan este tipo de fiestas.

Nada más llegar nos empezaron a llenar la mesa de comida. Estaba todo previsto, sin lugar a errores. Sólo teníamos que decidir lo que íbamos a beber. Y para mi sorpresa, que sigue sin ser la cereza bebida de mi devoción, todas las bebidas de la carta estaban incluidas en el precio acordado. Así que whisky-cola y nada de garrafón. Eso para acompañar la comida... Luego fueron apareciendo diferentes tipos de bebidas.

Shota se puso bastante a tono. Igual que la mayoría, empezó con cerveza. Luego fueron probando cócteles. Y más tarde los chupitos. De las cosas que más me sorprendieron es que en Japón no sirven chupitos como los conocemos en Europa. Aquí no tienen permitido servir sólo alcohol, así que meten algún tipo de refresco para rebajar. Es decir, sirven cubatitas en vaso pequeño. Según me contaron, es demasiado fuerte para los japoneses...

Lo que bebe Steven es una cerveza con un chupito de tequila (con tónica) prendido antes de meterlo en el vaso. Yo preferí no probarlo. Según Steven sabía como a cerveza con un toque a algo. Nada interesante.

Para la excursión prevista dentro de 2 semanas hemos acordado Steven y yo que les llevaremos alguna botella de algo de verdad. Para que aprendan lo que es un chupito. Aunque, sinceramente, no les hace falta para emborracharse.

Ayer fue el cumpleaños de Kai. Le trajeron un pastel-helado con dos velas. Cumplía 23. Aunque no estaba para demasiadas fiestas. Me dijo que después de 3 años había roto con su novia esa semana. Estuvo muy pensativo toda la noche.

De nuevo Shota. Esta vez bebiendo un cóctel de algo verde con judías en el fondo. Es lo que ocurre cuando te vas al servicio y dejas el vaso descuidado... jajajaja. No se dio cuenta de las judías hasta que no se le metió una en la boca.

En un momento de la fiesta convencí a algunos para que pidiéramos un chupito de lo que había en la carta debajo de la palabra "Danger". Debía de ser algo peligroso... Quizás el problema que tenía esta bebida estaba en los efectos secundarios, porque al bebérnoslo Sakiko me preguntó si tenía alcohol. Y la verdad es que no lo parecía. Sabía más a tónica que otra cosa.

Esto ya es el final de la cena. El final de lo que ellos llamaron "first party". Aún quedaba la segunda.
Aquí ya empezaba a notarse la alegría de Steven. Con la tontería de los últimos 10 minutos nos bebimos más margaritas de la cuenta. Que aunque parezca mentira era lo más fuerte que servían.

Aquí íbamos de camino a la estación. Algunos regresaban a casa.

Uno de ellos, Kosuke, el de en medio.

Después nos fuimos al "Wara-Wara". Tampoco hay mucho que contar. Fue divertido.

Al salir, como Steven me dijo que no había pagado, fue a comprar unas cervezas a un 7eleven. Se sentía culpable. Luego estuvimos un rato hablando con unos chicos que encontramos en la calle. Creo que son estudiantes de Keio.

Al final acabamos de nuevo en la estación. Aquí estuvimos hablando con un grupo de chicas. Éstas no sé de donde eran...

La verdad es que nos lo pasamos en grande. Job me acaba de decir que tuve una entrada triunfal en el piso. Directo a la cama. Y esta mañana, como un campeón, a las 9 en Okurayama. Había quedado con Shota en ir a por mi identificación japonesa.

Un saludo!

Carlos