lunes, 4 de mayo de 2009

Disfrutando de la Golden Week

Comienza la Golden Week y Yagami Campus está desierto. Me he acercado a adelantar un poco el proyecto y no había prácticamente nadie. En el laboratorio, cuando más éramos, cuatro personas. La tienda de la entrada cerrada. El restaurante, por supuesto, también. Por lo que para comer hemos tenido que acercarnos a un combini. El profesor de vacaciones. Y hasta las luces de algunos pasillos estaban apagadas.

Como estoy aún sin ordenador, tengo que trabajar con mi portátil. Sé que en la habitación del piso soy incapaz de hacer nada, por eso prefiero acercarme al laboratorio. Así, ya de paso, ficho. Y para cuando acaben estas vacaciones le pueda decir al profesor que me quiero tomar unos días en junio. Supongo que aunque no fichase tampoco me pondría demasiadas pegas...

He estado perdiendo la mayor parte del tiempo hablando con uno de los del laboratorio. Está trabajando en un proyecto muy parecido al mío. Yo me centro en un teléfono móvil, él en una cámara digital. Comparando lo que llevamos uno y otro, hemos visto que estamos siguiendo caminos algo distintos. Y me da algo de miedo. Aunque sé que no son exactamente el mismo proyecto, pensaba que más o menos, deberíamos encaminarlos de una manera parecida... Yo estoy haciendo lo que creo que es mejor. Quizás desviándome un poco de lo que más hincapié hacía el profesor. He acabado los diseños y estoy preparando las encuestas. Y este jueves volveré a decir al profesor que quiero cambiar el orden de mis tareas. Este chico está preparando un tipo de encuestas muy diferentes. Igual que la forma de crear sus diseños. Todo lo que está haciendo es bastante diferente a lo que yo llevo hecho. Aunque todo lo que tengo le ha parecido sorprendente. No sé, ya veremos lo que nos cuenta el jueves el doctor.

Un día muy poco interesante. ¿Qué se puede contar de un día que he estado 8 horas en el laboratorio? Bonitas vacaciones. Aunque para mañana tengo planes, por la mañana, al menos, no iré a la universidad. Hemos quedado Lena y yo en Ginza. Al final se va un día antes a Kumamoto, así que mañana será su último día en Tokyo. Y yo ya estoy mirando vuelos para visitarle el mes que viene.

Un saludo!

Carlos

domingo, 3 de mayo de 2009

Con Lena en Ueno


Tras dormir 4 horas y media he marchado hacia la estación de Okachimachi, donde había quedado con Lena. Tenía la intención de visitar Odaiba, pero Lena prefería quedarse cerca de Ueno, cerca del hospital. Así que no se hable más, a Ueno. Como he llegado cerca de la 1:00pm nos hemos puesto a buscar algún sitio para comer. Tras varias vueltas hemos terminado en un restaurando de Udon. Realmente bueno. En una de las calles que va a parar a la calle-mercado Ameyayokocho. Una de las razones por las que es famoso Ueno.

Impresionante la cantidad de gente que había por las calles. Parecía el metro en hora punta. Ha habido un momento que incluso avanzaba sin andar de lo que la muchedumbre embestía. Se nota que empieza la Golden Week y Japón se convierte en un éxodo masivo a los lugares turísticos dentro y fuera de sus fronteras. Aunque esta vez, con lo de la gripe porcina, parece que prefieren quedarse en su país. Lena me ha dicho que su padre y su tía encontraron billetes muy bien de precio para venir desde Alemania de un día para otro por la cantidad de cancelaciones que se están produciendo. Y bueno, otra razón de por qué hay tanta gente es que es domingo. Y eso a veces ya es suficiente.

Preferimos cruzar pronto el mercado para llegar al parque de Ueno y darnos una vuelta. Está muy cambiado desde la vez que estuve hace un par de meses. Entonces los árboles estaban pelados, pero aun así, el parque preservaba su encanto. Posteriormente los árboles iban cogiendo tonos rosáceos hasta convertirse en un paseo completamente rosa en época de sakura. Que hace unas semanas acabó. Y ahora, con los tonos verdes, parece otro parque, igualmente bonito.

De las cosas que nos faltaban por hacer en el parque de la otra vez que vinimos era montarnos en los botes del lago. Nos daba bastante miedo acercarnos por la cantidad de gente que pudiera haber. Sorprendentemente no había casi nadie haciendo cola. Creo que fue casualidad y mucha suerte, porque cuando salimos la cola (tripe: bote simple, cisne y coche) medía varios metros. Nosotros alquilamos uno simple. Era más barato. 300 yenes 1 hora. Teníamos miedo de que se nos hiciera demasiado largo, pero siempre podíamos salir antes.

No se nos ha hecho largo. Nos han sobrado 2 minutos de la hora alquilada. Ha sido divertido. entre conversación y conversación: colisión. Es gracioso la cantidad de domingueros sin idea de llevar un bote a remos que se pueden juntar en un lago de domingueros. Entre ellos me incluyo hoy...

Tras el lago, una vuelta por los puestos de comida y libros del parque. Lo único que nos ha apetecido: un par de crepes. No estaban tan buenos como el que me comí ayer con Waan, pero los hemos disfrutado.

Al poco rato nos hemos despedido. Quizás en un par de días, antes de que vuelva a Kumamoto, nos acerquemos a Odaiba. Ya le he mostrado que no está demasiado lejos. Y le parece bien. Tengo ganas de ver la estatua de la Libertad japonesa.

Como para las 5 ya estaba en el piso, me ha dado tiempo de sobras para prepararme para el partido de fútbol que organizaban los de la residencia. Ha estado bien. Lo mejor es que no he tenido ningún problema con el tobillo. No está igual que el otro, pero responde casi igual.

Este es el resultado de algunos tras 2 horas de juego. Hoy sólo éramos japoneses, chinos, franceses y yo. Quizás por eso me han dicho que era bueno... jajajaja. Después del partido algunos se han ido a cenar. Yo estaba realmente reventado, así que me he vuelto a la residencia.

Un saludo!

Carlos

2-6 desde Ebisu


He aquí la alineación del equipo que acabaría alegrando la noche (depende de donde, el día) a blaugranas alrededor de todo el mundo.

Fuimos a Ebisu, Yusuke y yo, a un pub donde visualizaban el partido. Como los trenes paran a eso de la 1:00, llegamos un par de horas antes del comienzo, pero ya fue bien, porque al final estaba abarrotado. Así que cogimos un buen sitio delante de la pantalla más grande. Desde donde nos tragamos la ida del Barça-Chelsea en las dos horas de espera. A medida que se acercaba la hora, el pub comenzaba a llenarse más y más. Sobretodo de japoneses con camisetas blaugranas. No había casi representación madridista. Excepto al final que llegó un grupo de españoles, que se hizo notar con bastaste gusto en el primer gol de Higuaín.

Antes del comienzo llego Yokku, un amigo de Yusuke. Estudia también en Yagami. Un forofo del Barça que aplazó sus vacaciones para no perderse el partido en Tokyo. Yokku es el de la camiseta del Barça.

De las cosas que más me sorprendieron fue ver que Abidal vendía camisetas en Japón...



Desde los primeros momentos, todos los japoneses volcados con su equipo. Todos a coro gritando los "Olé!". Aplaudiendo cada jugada. Hasta vitoreando el nombre de varios jugadores. Sin palabras.



Este es el vídeo que gravé tras el primer gol de Henry. En la repetición. Antes hubo un griterío masivo, que aseguro, ponía los pelos de punta. Y sí, lo que se ve al final del vídeo es un japonés con una camiseta y una bufanda que claramente pone "Antimadridista".


Los 500 yenes por cerveza, los 200 por cada bolsa de patatas, los casi 500 de ida y vuelta y el tener que trasponer al día siguiente no vale nada si al final de la noche acabas escuchando a un montón de japoneses cantando el himno del Barça en un perfecto y memorizado catalán. Esto fue increíble. El estado de sorpresa y emoción tardó en irse de mí, así que cuando decidí grabar el momento sólo me dio para las 3 últimas palabras.



Fue una experiencia inolvidable. Pero nada como vivir un 2-6 en Barcelona. Al acabar el partido eché en falta los petardos, la gente alborotando por la calle, los claxon de los coches. Todo. Aquí nada. A la calle, que ya era de día y para casa.


Está fotografía la tomé justo al acabar el partido. Si alguna vez os pasáis por Tokyo y no sabéis dónde ver un partido de fútbol, éste es el lugar adecuado.The FootNiK en Ebisu.

Un saludo!

Carlos